NOTA DE ANÁLISIS COYUNTURAL
Dr. Muñoz Puigcerver: “Externas debt devours the few resources available to underdeveloped countries”
Universidad Privada del Valle, Cochabamba, Bolivia hacebob@univalle.edu
Recibido: 10/06/2022 Revisado: 13/06/2022 Aceptado: 15/06/2022
que disponen los países subdesarrollados”. Revista Compás Empresarial, 13(34), p.42-47. https://doi. org/10.52428/20758960.v13i34.269
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La sensibilidad social, la lucidez y la aversión a los dogmas impregnan todos los análisis del economista José Manuel Muñoz Puigcerver (Tarragona, España, 1982). En 2015, se doctoró por la Universidad CEU-San Pablo (Madrid) con la tesis El papel de la liberalización comercial en la formación de la Unión Europea. Ha sido ponente en diversos congresos internacionales y cuenta con artículos publicados en revistas científicas españolas y bolivianas. Actualmente se desempeña, en Madrid, como docente de Economía Internacional en la Universidad Nebrija, en el Real Centro Universitario Escorial-María Cristina, en EAE Business School y en ESIC Business & Marketing School; y colabora en diversos medios de comunicación, como el diario económico Cinco Días, que forma parte de Elpais.com. Asimismo, es miembro del comité científico de COMPÁS EMPRESARIAL. En esta ocasión, conversamos con él acerca de diferentes cuestiones de actualidad ligadas a la economía y a la política internacionales.
Fuente: https://www.nebrija.com/
—El modelo neokeynesiano no pretende, bajo ningún concepto, eliminar los mecanismos de mercado. La iniciativa privada es el motor de cualquier economía, pero, por desgracia, los mercados no son perfectos. Existen los llamados “fallos de mercado” que deben ser corregidos, y ese es el papel que debe desempeñar el Estado no solo en materia de gasto público, sino también en los que respecta a los impuestos y a la política monetaria aplicada por los Bancos Centrales. En ese contexto, de regulación de mercado es en el que debemos entender la intervención estatal.
—Es una cuestión cultural y, sobre todo, histórica. La socialdemocracia comienza a aplicarse posterior a la segunda Guerra Mundial y cala, sobre todo, en Europa porque es el continente que más ha sufrido la guerra y el que debe reconstruirse. Para esa reconstrucción, Europa contará con buenos paquetes de estímulos (el más famoso es el
Plan Marshall) que le permitió, durante las décadas de los 50 y los 60, el mayor crecimiento económico de su historia. Por el contrario, Latinoamérica se polarizó mucho durante la Guerra Fría, siendo el escenario de muchos de los conflictos indirectos protagonizados por la URSS y Estados Unidos. Por desgracia, esa polarización llega hasta nuestros días.
—No creo que la socialdemocracia esté haciendo aguas, pero sí la manera en la que se aplica. Toda ideología deja de ser útil cuando no da una respuesta adecuada a las necesidades reales de la ciudadanía y, en ese sentido, la socialdemocracia debe adaptarse a los nuevos tiempos. Muchos perdieron la fe en la socialdemocracia durante la crisis cuando vieron que con dinero público se salvaba aquellos que habían provocado la crisis, pero debemos dejar claro que eso no es socialdemocracia. Deberían volver a ponerse en el centro del debate público cuestiones como el cambio climático o los derechos laborales: esos son, en mi opinión, algunos de los puntos centrales que la socialdemocracia debería abarcar.
—Ha realizado algunos ejercicios de autocrítica. Por ejemplo, el economista Olivier Blanchard, llegó a decir cuando ocupaba el cargo de economista jefe del FMI que subestimaron los efectos colaterales de las políticas restrictivas que recomendaron. Aun así, si Keynes levantara la cabeza, dudo mucho que se sintiese orgulloso de lo que han hecho con una de sus criaturas.
—Un auténtico drama. La deuda externa para estos países es un verdadero pozo sin fondo que devora, sin excepción, los pocos recursos de los que estos países disponen. Precisamente, educación y salud son dos de los pilares básicos de la socialdemocracia y, junto con la inversión en I+D y en infraestructura, los principales componentes de lo que denomino “el círculo virtuoso de la economía”. Educación, sanidad e I+D aumentan
la productividad de un país, por lo que aumenta el consumo y el ahorro, el ahorro se convierte en inversión y, de nuevo, se puede invertir en educación, sanidad e I+D.
—Más que el FMI, quien debe condonar la deuda son los países desarrollados en el marco del G7 o del G20. Ya hay algún precedente sobre ello y podría volver a verse de nuevo en los próximos años como consecuencia del mundo pospandémico u otras cuestiones relacionadas con la coyuntura económica como la guerra entre Rusia y Ucrania.
—En efecto. A ambos economistas (especialmente a Stiglitz) se les ha acusado de ser contrarios a la globalización, pero, sinceramente, no comprendo cómo se puede decir eso de alguien que ha escrito un libro titulado Cómo hacer que la globalización funcione. Quizás si más gente hubiera tomado nota de sus enseñanzas, viviríamos en un mundo muy diferente del actual. Estos “críticos” con la globalización abogan, con toda razón, que esta se ha producido solo en determinados aspectos. Los factores productivos clásicos —además de la tierra, que no es móvil— son el trabajo y el capital. El capital ha tenido muchas más facilidades para moverse por el mundo que la ciudadanía, y eso, además de injusto, puede incluso ser económicamente ineficiente. Tanto Stiglitz como Krugman también han hecho hincapié en las desventajas de liberalizar el comercio internacional a marchas forzadas sin tener en cuenta que, aun siendo más beneficioso que el proteccionismo, pueda haber países que pierdan con estos intercambios económicos globales.
—Por supuesto. El mercantilismo es una doctrina económica que quedó defenestrada ya hace siglos. Es curioso que, siendo Adam Smith el padre del liberalismo, se nos olvide tan rápidamente que él fue el primero en indicarnos que el ser humano es el centro de la ciencia económica y que sin él no hay economía que valga. Sin duda, el capital humano es el activo más importante de cualquier país. Parece obvio, lo que hace que sea aún más sorprendente que debamos recordarlo.
Imagen 2: Pantallazo de algunos artículos económicos publicados por el Dr. Muñoz Puigcerver en Cinco Días / El País Economía.
—De una u otra forma, de manera directa o indirecta, todos los males de la humanidad sin excepción (guerras, hambre, nacionalismos excluyentes, etcétera) son consecuencia de las carencias educativas. Una persona bien formada se convierte en capital humano y su talento es retribuido consecuentemente a su productividad. Más educación, por tanto, no es la clave solo para un mayor desarrollo económico, sino para crear una sociedad mucho más próspera en un sentido más amplio.
—Con mucha preocupación. Esperemos que el conflicto pueda resolverse pronto de la manera más pacífica posible porque estamos asistiendo al mayor riesgo de desestabilización internacional desde la Guerra Fría, incluso más que con el 11-S. La Guerra Fría se cerró en falso y ahora estamos viendo y sufriendo las consecuencias.
—Es una situación muy complicada. No intervenir en la guerra es dejar manga ancha a Putin e intervenir es correr el riesgo de desencadenar la III Guerra Mundial con armamento nuclear de por medio. El sistema internacional tiene un equilibrio muy delicado y hay que pensar muy bien cualquier acción en un sentido o en otro.
—Muy probablemente las potencias de la OTAN comiencen a invertir más en defensa en detrimento de otras partidas. También estamos viendo cómo las sanciones a Rusia están reconfigurando el comercio y las relaciones económicas internacionales en general al tratar de buscar socios, alternativas para el suministro de energía, por ejemplo. Los conflictos hay que analizarlos en perspectiva, pero todo apunta a que asistiremos a un nuevo orden económico mundial.
—Ver a un líder ruso actuar de la misma forma que lo hicieron los nazis en su momento da una idea de los tiempos tan extraños y convulsos que nos toca vivir. A esa lista de líderes que menciona añadiría a Boris Johnson y su acérrima defensa del brexit. Parece que en los tiempos que corren los populismos nacionalistas campan a sus anchas. Se trata de una involución ideológica en toda regla, consecuencia del rechazo a la globalización, precisamente, por no haber sido bien gestionada. Recuerdo aquella cita de Ortega y Gasset que usted me descubrió: “Mientras el tigre no puede dejar de ser tigre, no puede destigrarse, el hombre vive en riesgo permanente de deshumanizarse”.
—Cordiales, como debe corresponder a dos países con tantos vínculos culturales e históricos. España debe representar, no solo para Bolivia, sino para todo Latinoamérica, el puente de acceso hacia Europa en términos tanto económicos como de cooperación política, lo que, sin duda, representaría una oportunidad con un altísimo potencial.